
El lunes el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la imposición de sanciones a la Dirección de Inteligencia de Cuba y a una docena de altos funcionarios, incluido el presidente de la Asamblea Nacional. Esta decisión de la OFAC congela sus activos y prohíbe a cualquier empresa estadounidense realizar negocios con las entidades e individuos sancionados.
En un comunicado de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), el Departamento del Tesoro concretó que el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, tres ministros y cuatro generales están ahora sujetos a sanciones estadounidenses.
Estar en la lista de la OFAC prohíbe a cualquier persona o empresa estadounidense, o a cualquier empresa con una filial en Estados Unidos, realizar negocios o transacciones comerciales con las personas o empresas sancionadas.
Este anuncio se produce en medio de una creciente tensión entre ambos países, y mientras funcionarios cubanos acusan a Washington de preparar el terreno político para una intervención militar contra la isla.
Pero no hay agresión sin intoxicación y el domingo Axios informó que Cuba estaba considerando el lanzamiento de drones militares contra la base estadounidense de Guantánamo.
Estados Unidos ya había anunciado a principios de mayo un endurecimiento de las sanciones contra Cuba. En este contexto, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana la semana pasada para una reunión excepcional con dirigentes cubanos.
Lo que está impidiendo la agresión militar a la isla es la concentración de esfuerzos de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. “No creo que vayamos a tener que usar el ejército”, dijo el senador Rick Scott, quien ha estado en contacto con la Casa Blanca sobre Cuba. No usa la fuerza, pero tampoco lo descarta.
De momento se tiene que conformar con subir la temperatura. Ha aumentado los vuelos de vigilancia en los últimos meses y ha puesto a Raúl Castro en la picota. Estados Unidos le ha abierto un causa penal, aunque las acusaciones no se conocen. No obstante, parece que están relacionados con su supuesto papel en el derribo de un avion operado por un grupo de gusanos hace 30 años (*).
Cuba permanece en la lista negra de estados patrocinadores del terrorismo, una designación que Trump volvió a aplicar después de que Biden la eliminara.
La organización de defensa civil cubana ha distribuido recientemente una guía destinada a la protección contra la agresión militar. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró a mediados de abril que su país estaba preparado para enfrentar la agresión militar estadounidense.
El lunes Díaz-Canel insistió en que “la amenaza en sí misma ya constituye un crimen internacional. Si se materializara, provocaría un baño de sangre con consecuencias incalculables, así como un impacto destructivo en la paz y la estabilidad regionales”.
El presidente cubano advirtió que cualquier acción militar estadounidense contra su país conduciría a un “baño de sangre”.
(*) https://www.miamiherald.com/news/nation-world/world/americas/cuba/article315771066.html