Centros Comerciales y edificios ya ejecutan las desconexiones dispuestas por CNEL, mientras el ministro de Energía asegura que no habrá un apagón nacional.
Desde este fin de semana las empresas de mediano voltaje, que alcanzan las 8.939 en todo el país, se unieron a las desconexiones de 48 horas semanales dispuestas por la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL).
Entre este grupo de consumidores se encuentran centros comerciales, edificios y empresas medianas, que decidieron en algunos casos modificar sus horarios, como el caso de Mall del Pacífico, en Manta, que anunció que la hora de apertura será a las 11:00, es decir una hora más tarde.
A través de un anuncio difundido en redes sociales, el centro comercial argumentó que se trata de una medida responsable “ante la situación energética del país”.
Las empresas de mediano voltaje alcanzan un consumo total de 9.160,71 MWh diarios y la mayor demanda la encabeza Guayaquil con 962 clientes y 2.055,33 MWh; seguida de El Oro, con 1 094 y 1.357,28 MWh; Quito, con 769 y 1.200,69 MWh; y Los Ríos, con 1 040 y 975,44 MWh.
Las desconexiones se aplicaron en primera instancia en las empresas de alto voltaje, que suman 185 a nivel nacional, pero ante la gravedad del estiaje en el sector del complejo hidroeléctrico Mazar, CNEL decidió ampliar la medida.
Gobierno descarta apagón nacional
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, anunció que está descartado un apagón nacional, gracias a las desconexiones programadas para las grandes y medianas empresas.
Esta medida, más una campaña nacional de ahorro, permitirá ahorrar 500 MW con lo que se mantendrá un esquema estable, resaltó el funcionario.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha vuelto a pedir a los ciudadanos extranjeros, incluidos los diplomáticos, que no permanezcan en Ucrania ni viajen al país. En una declaración difundida ayer María Zajarova afirmó que las fuerzas rusas “continúan lanzando ataques sistemáticos contra objetivos militares en Kiev”.
Para Moscú, los ataques responden a las acciones terroristas de las fuerzas ucranianas contra civiles e infraestructuras en Rusia.
El 25 de mayo Rusia ya solicitó a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático que abandonaran Kiev y no viajara a Ucrania. En aquel momento, Moscú anunció una campaña de ataques dirigida contra instalaciones militares, centros de toma de decisiones y puestos de mando.
Dicha advertencia se reiteró posteriormente en notas verbales dirigidas a socios extranjeros y durante una sesión informativa para el cuerpo diplomático celebrada el 27 de mayo.
El viernes el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, alertó de que la situación en Kiev es “extremadamente dramática” tras los últimos ataques rusos. La capital ha perdido la capacidad de seguir funcionando. Ya no es posible actuar como si los habitantes pudieran seguir viviendo con normalidad, como en tiempos de paz, afirmó tras una reunión del Consejo de Defensa.
Los ataques rusos dificultan los desplazamientos entre ambas orillas del rio Dnieper. La red de puentes que conecta las dos orillas se ha visto especialmente afectada. El puente Sur ha sido alcanzado en varias ocasiones desde el jueves. Al día siguiente por la mañana, el ayuntamiento anunció su cierre al tráfico. También se han impuesto restricciones en el puente Patón y en el puente del Metro.
Sin embargo, las dificultades que afronta Kiev no se limitan a los puentes. El miércoles una ofensiva aérea rusa destruyó la red energética ucraniana. Resultaron afectadas instalaciones eléctricas en los alrededores de la capital, lo que provocó cortes de electricidad en algunas zonas.
Los efectos van mucho más allá de la red eléctrica. En Kiev, el ayuntamiento también debe lidiar con problemas de tráfico y con los daños sufridos por las infraestructuras de la ciudad. El sábado el puente Norte, que conecta ambas orillas del rio Dnieper, fue alcanzado en un ataque ruso. La calzada y la red aérea de los trolebuses resultaron dañadas, lo que provocó el cierre del puente.
Los ataques del ejército ruso destruyen las locomotoras ucranianas
Rusia ataca cada vez más los trenes ucranianos con drones a reacción, amenazando una red ferroviaria crucial para la economía del país, su logística militar y el desplazamiento de personas.
Rusia ha lanzado una nueva campaña sistemática para destruir los ferrocarriles ucranianos. Los ataques han dañado o destruido más de 500 locomotoras desde el inicio de la guerra en 2022; más del 60 por cien de ellas fueron alcanzadas en los últimos ocho meses. Actualmente, los ferrocarriles ucranianos pierden entre 37 y 40 locomotoras al mes, según Politico (*).
El Ministerio de Defensa de Rusia reconoció que se trataba de ataques contra la infraestructura ferroviaria, describiéndolos como parte de una estrategia destinada a destruir la logística ucraniana utilizada para transportar armas extranjeras para el esfuerzo bélico de Kiev.
Rassvet
¿Por qué se multiplican estos ataques precisamente ahora? Según el presidente de la red ferroviaria ucraniana, Oleksander Pertsovskyi, porque Rusia está empezando a desplegar los satélites espaciales Rassvet (“Amanecer”), su propia versión de Starlink.
Rusia comenzó a atacar trenes de pasajeros el otoño pasado tras adquirir antenas para redes de malla, declaró Pertsovskyi. Esta tecnología permite a los drones retransmitir señales entre sí o conectarse a transmisores terrestres en Bielorrusia o en la Ucrania ocupada, lo que posibilita que los operadores los controlen en tiempo real —a pesar de la guerra electrónica— y ataquen objetivos móviles, como los trenes.
Los datos recopilados recientemente por drones indican que Transnistria también podría albergar repetidores.
¿Por qué necesita Rusia un sistema equivalente a Starlink para alcanzar objetivos en el oeste de Ucrania? Rusia dispone, por supuesto, de misiles con guiado GPS capaces de alcanzar objetivos a cualquier distancia dentro de Ucrania. El problema radica en que dichos objetivos deben ser fijos, ya que los misiles se limitan a alcanzar unas coordenadas GPS preestablecidas.
Pero, ¿cómo alcanzar un objetivo móvil, como una locomotora, cuyas coordenadas GPS cambian cuando está en movimiento? Para ello resulta indispensable contar con información de retorno en tiempo real. Esta información solo puede transmitirse mediante enlace por satélite o a través de una red en malla que retransmita el flujo de vídeo del dron o del misil al centro de control.
Es la razón principal por la que Rusia no ha logrado bloquear la frontera occidental de Ucrania ni impedir la entrada de armas. Tal tarea exige un control en tiempo real —que solo pueden garantizar los enlaces directos por satélite— para rastrear los vehículos en movimiento mediante vídeo en directo.
Pronto un cohete ruso colocará constelaciones enteras de satélites en órbita en un solo lanzamiento. Entonces controlará en tiempo real los misiles y los sistemas de defensa antimisiles vía satélite.
Rusia lleva tiempo desarrollando su cohete Amur, diseñado como una etapa de lanzamiento reutilizable similar al sistema Falcon de SpaceX. El director de Roscosmos, Dmitri Bakanov, ha anunciado que ya han realizado dos pruebas de encendido de los motores del cohete.
A lo largo de toda su historia la OTAN ha vendido la moto del artículo 5 del Tratado de Washington; si atacan a uno, atacan a todos. Por lo tanto, todos van a defender al socio que ha sido atacado. Por ejemplo, si Marruecos quiere apoderarse de Ceuta, el ejército de Estados Unidos va a salir en defensa de su españolidad.
Los propagandistas de la OTAN y sus generales siempre han dado a entender que el artículo 5 garantiza una intervención militar automática —y, sobre todo, nuclear— de Estados Unidos en favor de cualquier socio que fuera atacado.
En otras palabras, no hacía fata que los socios tuvieran armas nucleares porque Estados Unidos pondría las suyas a su disposición. A veces los publicistas lo llaman “paraguas nuclear”.
Para cualquiera que sea capaz de pensar con su propia cabeza, es una estupidez absoluta. A lo largo de la Guerra Fría, todos los cálculos contaban con que Estados Unidos nunca defendería a ningún país europeo (y menos con armas nucleares) de un eventual ataque soviético porque se arriesgaba a que su propio territorio fuera atacado con armas nucleares. Ningún país va a arriesgar jamás su propia destrucción (y menos Estados Unidos) para defender a un socio, por más amor que le profese.
A principios de la década de los cincuenta Estados Unidos permaneció fuera del alcance de los misiles soviéticos. Pero en los años sesenta esa situación cambió por completo al aparecer los misiles ICBM, que eran intercontinentales.
Estados Unidos se replanteó el “paraguas”. Los generales dejaron de hablar de “represalias masivas” y empezaron a hablar de “respuesta flexible” (*). A partir de entonces empezaron también las interminables negociaciones sobre misiles, en las que sólo participaban Estados Unidos y la URSS. Los europeos se enteraban de ellas por los periódicos.
Fue el momento en el que el general De Gaulle sacó a la OTAN de París y a París de la OTAN. La consecuencia fue que Francia se nuclearizó, tanto civil como militarmente.
Cuando se redactó el Tratado de Washington y su artículo 5, la URSS no tenía armamento nuclear y, cuando lo obtuvo, la OTAN quedó obsoleta automáticamente. En 1966 Francia siguió en la Alianza Atlántica pero abandonó el mando militar integrado para disponer libremente de su propia fuerza de disuasión nuclear. Renunció al “paraguas” estadounidense y se dotó del suyo propio.
El año pasado el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 2797, prorrogando el mandato de la Minurso hasta octubre de este año y —por primera vez— haciendo referencia explícita al plan de autonomía de Marruecos de 2007 como “base” de las negociaciones.
Rabat celebró una victoria que sancionaba un hecho consumado tras 50 años de ocupación. Washington calificó el acontecimiento de histórico. Pero no ha cambiado nada. La ocupación corre el riesgo de prolongarse durante otro medio siglo más, siempre con el aval de España, tanto la franquista como la del PSOE y Sumar.
Casi un año después, Massad Boulos, asesor de Trump para África, ha confirmado, en esencia, lo que todo el mundo ya sabía: el expediente del Sáhara está estancado. “No prevemos ni vislumbramos ninguna resolución inminente”.
Tres rondas de negociaciones organizadas este año —en Madrid y Washington— reunieron en torno a la mesa a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania. Boulos las calificó de “constructivas y fructíferas”, pero es mentira.
El Sáhara figura en la lista de territorios no autónomos de la ONU desde 1963. Se trata de un territorio pendiente de descolonización. El Tribunal Internacional de Justicia dictaminó en 1975 que ni Marruecos ni Mauritania poseían soberanía territorial sobre dicho territorio en la época de la colonización española.
La reivindicación de Marruecos sobre el Sáhara no es, pues, una reivindicación jurídica. Se trata de una reivindicación política, llevada a cabo mediante la ocupación militar, la colonización y una intensa labor de presión diplomática.
La resolución 2797 no cambia esa situación. El texto de la resolución sigue haciendo referencia a la autodeterminación. No reconoce la soberanía marroquí. No obliga jurídicamente a las partes a aceptar la autonomía. Lo que hace es crear una dinámica política favorable a la solución deseada por Marruecos: una dinámica que, un año después, se encuentra claramente estancada.
Estados Unidos, en su calidad de redactor de las resoluciones sobre el Sáhara, ha mostrado transparencia respecto a sus intenciones. La proclama de Trump de 2020, por la que se reconocía “la soberanía marroquí sobre la totalidad del territorio del Sáhara Occidental”, constituyó un acto político unilateral, no una decisión jurídica. La resolución 2797 supuso su prolongación diplomática: un intento de plasmar dicha preferencia en el marco de un proceso internacional.
Pero el pueblo saharaui, a través del Frente Polisario, no ha dado su consentimiento. La expresión “autonomía bajo soberanía marroquí” significa que el Sáhara se convierte en una región de Marruecos cuyos habitantes gestionan los asuntos locales, mientras que Rabat controla la defensa, la política exterior y —sobre todo— las propias modalidades de dicha autonomía. Se trata, en realidad, de la anexión de un territorio no autónomo, disfrazada bajo el vocabulario de la descentralización.
El Frente Polisario siempre ha rechazado ese marco. Lo califica de “nueva maniobra dilatoria de Marruecos destinada a obtener el reconocimiento internacional de su anexión ilegal”. El presidente saharaui, Brahim Ghali, advirtió que la falta de una respuesta internacional firme ante la ocupación
“corre el riesgo de perpetuar una situación explosiva”.
La situación sobre el terreno no tiene nada de abstracta. Los ataques con drones marroquíes siguen teniendo como objetivo a figuras del Polisario. En junio un comandante del Polisario fue asesinado en un ataque que el Parlamento Europeo calificó de violación de los derechos humanos. Sigue habiendo presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes. El alto el fuego que estuvo vigente entre 1991 y 2020 ha quedado, de facto, sin efecto. Al mismo tiempo, el territorio permanece físicamente dividido por una barrera de arena de 2.700 kilómetros —un muro militar construido con ayuda de Israel en la década de los ochenta— que separa las zonas controladas por Marruecos de los territorios liberados por el Polisario. No es una frontera. Es la arquitectura de la ocupación.
Boulos ha elogiado a Argelia. Durante años, Marruecos ha presentado a Argelia como la potencia obstruccionista, la titiritera que mueve los hilos del Polisario y la razón por la que no se logra ningún acuerdo. Boulos rechazó esa interpretación y elogió su papel constructivo en las negociaciones. Reconoció que Argelia no podía imponer una solución al Frente Polisario; una declaración que, por un lado, refuta las alegaciones marroquíes de que Argelia ejerce control y, por otro, subraya la independencia del Polisario.
Eso es importante. El discurso marroquí se basa en externalizar el conflicto, presentándolo como una cuestión de rivalidades regionales en lugar de como un asunto vinculado al derecho de un pueblo a la autodeterminación. Si Argelia no es el problema, entonces el problema reside en la negativa de Marruecos a aceptar que el pueblo saharaui tiene derecho a decidir su propio futuro.
El expediente del Sáhara Occidental se encuentra en un punto muerto porque no se ha resuelto la contradicción fundamental que lo subyace. Por un lado, el derecho internacional, la doctrina de la ONU y el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia abogan por la autodeterminación del pueblo saharaui. El Sáhara Occidental es un territorio no autónomo; su pueblo tiene derecho a elegir entre la independencia, la integración o la libre asociación.
Por otro lado, Marruecos ocupa este territorio desde hace casi cinco décadas, ha asentado en él a civiles marroquíes, ha erigido un muro militar para consolidar su control y ha hecho valer su peso diplomático —especialmente ante Estados Unidos y Francia— para orientar el debate internacional.
Boulos ha sugerido que Estados Unidos mantenga un diálogo directo con el Frente Polisario, lo que se puede interpretar como un reconocimiento…
Mientras, el Sáhara sigue siendo la última colonia de África. Su derecho a la autodeterminación continúa sin respetarse, el pueblo vive en campamentos de refugiados y el gobierno español del PSOE y Sumar defiende la ocupación de Marruecos.
¿Estamos ante el surgimiento de una nueva oleada de rebelión juvenil en Europa? En Francia los estudiantes secundarios se movilizan y bloquean colegios, en Bélgica el movimiento se propaga, en el Estado Español la juventud lidera la lucha por el derecho a la vivienda acampando en la Puerta del Sol y en Alemania crecen las protestas contra el servicio militar obligatorio.
Frente a gobiernos que profundizan el ajuste económico para elevar el gasto armamentístico y pretenden usar a los jóvenes en sus guerras, las calles empiezan a llenarse. En esta entrega especial de Red Internacional, transmitimos en directo con Josefina Martínez desde el acampe en Puerta del Sol (Madrid) para conocer los testimonios y reclamos en primera persona.
A mí me parece que Putin se durmió a lo largo de 4 años. 4 años. Esta guerra ya lleva 4 años y medio. Tardó mucho en darle un corte, un fin a esta guerra, tomar el toro por las actas, como se dice, y eh pasar a la ofensiva para concluir con esta guerra.
Y que las guerras concluyen siempre con un derrotado y un vencedor, con un vencido y un vencedor. En general es así. En este caso, no hay duda que tiene que haber un vencedor, porque el el poderoso, en este caso, Rusia, no está dispuesto, obviamente, a entregar nada o a volver para atrás, al contrario, y Ucrania está obstinado en que cree que puede ganar la guerra y que puede enfrentar a Rusia y desafiarlo. Así lo han convencido las potencias europeas, sobre todo los ingleses y los alemanes. Qué raro, siempre ellos generando este tipo de de conflictos que llevan a la matanza de gente. En todo caso, la guerra ha tomado un golpe de acelerador en estos últimos dos meses, diría yo, en por parte de Rusia. Y en esto y es el tema de hoy, las los ataques se concentran, los ataques con misiles, con drones.
Hola, hola amigos, bienvenidos sean todos a su canal Frente Militar y Geopolítico. Hoy es 3 de octubre del año 2026 y esta es una actualización de los últimos acontecimientos que están ocurriendo en el conflicto en Ucrania, especialmente los acontecimientos que están relacionados con los ataques realizados por la Federación Rusa, que han provocado prácticamente el colapso de la capital ucraniana. nos referimos a la ciudad de Kiev, donde en las últimas horas los ataques contra los puentes en la ciudad de estos grandes puentes, el puente del sur, el puente del norte, eh también los puentes centrales están siendo atacados constantemente por drones rusos de esta nueva generación, los famosos drones con bigotes que están causando de verdad eh grandes atascos, grandes embotellamientos. A tal punto que el alcalde de la ciudad, Vitali Clishko, el ex boxeador, decía claramente que la vida, la vida tranquila que se tenía en Kiev ya no va a ser más así. Es imposible una vida normal en Kief. Y varias embajadas eh occidentales, varias embajadas europeas están eh valorando la decisión de abandonar por completo la ciudad de Kiev. Veamos, porque la verdad se ha convertido en un infierno. Tenemos más actualizaciones de lo que ha pasado en las últimas horas. Mientras tanto, Rusia sigue atacando en Odesa, sigue avanzando en el frente.
Amplié mis comentarios en el simposio Feds 4 Freedom del 1 de julio y añadí gráficos. Presenté las pruebas. Por favor, léanlas y compártanlas.
Agradezco al Dr. William Douglas por proporcionarme la transcripción para trabajar. También he añadido y editado la versión inicial que publiqué.
Lo que hemos escuchado hasta ahora —y seguiremos escuchando— no es una serie de problemas aislados. Se trata de un único problema: el poder oculto mundial intenta consolidar el mundo entero bajo un gobierno mundial y ha desarrollado diversos mecanismos de control para lograrlo. Una parte fundamental de esta iniciativa consiste en provocar el colapso de todas nuestras instituciones.
En mi opinión, todo lo que has oído sobre los problemas fundamentales en la educación, la sanidad, la agricultura, la regulación gubernamental, los medios de comunicación, la censura y la propaganda forma parte de la misma agenda.
Y la idea de "Gobernanza del Sistema Terrestre" se ha convertido en una disciplina académica, aunque oculta para la mayoría de la gente.
Esta agenda se dio a conocer al mundo alrededor de 1970, cuando el Club de Roma publicó su informe titulado "Los límites del crecimiento".
El primer objetivo era crear la narrativa de que el cambio climático, la degradación ambiental y el agotamiento de los recursos representaban una amenaza existencial para la humanidad, con el fin de asustar al público y lograr que financiara y cumpliera con un nuevo conjunto de prioridades.
El segundo objetivo era utilizar organizaciones internacionales como la ONU y la OMS para arrebatar gradualmente poder a los países individualmente bajo el pretexto de la protección del medio ambiente. La ONU cuenta con más de 30 agencias preparadas para intervenir e imponer regulaciones e impuestos a industrias internacionales como el transporte marítimo, algo que ya se está haciendo. La ONU incluso pretende crear su propio sistema jurídico.
También se han creado otras nuevas organizaciones multilaterales para proporcionar “gobernanza” al resto de nosotros:
Al mismo tiempo, se crearon en Estados Unidos entidades no gubernamentales para arrebatar poder a los gobiernos estatales, de condado y locales. Un mecanismo para lograrlo fue la «planificación». Los estados aprobaron leyes que obligaban a los municipios a elaborar planes detallados a largo plazo para sus ciudades. Dado que la mayoría de las ciudades carecían de la experiencia o el personal necesarios, con frecuencia adoptaban planes genéricos proporcionados por agencias estatales o consultores que, casualmente, coincidían con las políticas deseadas por el poder fáctico.
Los Consejos de Gobierno(COG) y las Organizaciones de Planificación Metropolitana (MPO) constituyen una forma de autoridad no democrática que está asumiendo funciones de los gobiernos estatales y locales debidamente elegidos, financiadas con subvenciones estatales y federales. Este proyecto ha ido en aumento de poder y financiación desde la década de 1960. Implica la creación de nuevas organizaciones con miembros designados, sin supervisión ciudadana directa.
Así es como estas organizaciones se describen a sí mismas. Por favor, léalo.
La Unión Europea ha utilizado una estrategia similar, expandiendo gradualmente su autoridad para obtener competencias que antes pertenecían a los Estados nación. Primero, se aprueba una ley ambiental razonable. Pero con el tiempo, el alcance de la ley inicial se amplía, llegando a vulnerar los derechos de propiedad y costando a los ciudadanos mucho más de lo previsto inicialmente.
La red Natura 2000 se basó en la Directiva de Aves de la UE de 1979 para proteger las especies de aves silvestres. Sin embargo, con el tiempo, ha exigido a los países designar áreas mínimas de biodiversidad dentro de su territorio, así como protegerlas y restaurarlas, incluso si las tierras son de propiedad privada. Estas tierras protegidas representan actualmente el 18 % de la superficie total de la UE. El objetivo es ampliar esta cifra al 30 % para 2030 y, finalmente, al 50 %.
En la década de 1990, las pandemias y la guerra biológica se sumaron a esta agenda para proporcionar mecanismos importantes adicionales, especialmente las vacunas, para los objetivos del Estado profundo de centralizar el poder, controlar a las poblaciones y crear un sistema de gobierno tecnocrático. He estado observando cómo el gobierno de EE. UU. y el mundo han abordado estos temas durante muchos años. Durante mucho tiempo, me pregunté por qué la gripe y la guerra biológica estaban tan estrechamente vinculadas en su financiación y en la forma en que el gobierno las manejaba, dos cosas que me parecían muy diferentes.
Ahora entiendo que durante 23 años se ha intentado demonizar la gripe aviar (influenza aviar H5N1), a pesar de que, según la OMS, ha causado menos de 500 muertes en total. El actual subdirector general de la ONU, Jeremy Farrar, ha estado en el centro de esta campaña de miedo y, supuestamente, fue codescubridor del primer caso de infección humana por gripe aviar H5N1 en Vietnam. El virus H5N1 se descubrió por primera vez en humanos en 1997 y se convirtió en el pretexto para equiparar la influenza (para la cual recibimos una vacuna antigripal inofensiva cada año), las pandemias graves y la guerra biológica. Y podría utilizarse como una amenaza terrible cuando fuera necesario, como acabamos de experimentar, costando a Estados Unidos miles de millones y causando la muerte de cientos de millones de pollos, y terminando tan pronto como cambió la Presidencia.
Jeremy Farrar, como director ejecutivo de Wellcome Trust, también fue uno de los principales financiadores y diseñadores de los ensayos clínicos Recovery and Solidarity, que administraron sobredosis de hidroxicloroquina a miles de pacientes durante los primeros días de la COVID-19, sacrificando a cientos de inocentes para detener el uso del fármaco y asegurar que se emplearan vacunas contra la COVID-19. Junto con Bill Gates, fundó CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovation), que fue pionera en el desarrollo de futuras vacunas, con escasas pruebas, en tan solo 100 días, y desempeñó un papel fundamental en la distribución de vacunas tóxicas contra la COVID-19 a países subdesarrollados mediante la iniciativa COVAX.
Los empleados de CEPI revelaron su plan en el New England Journal of Medicine.
Maurice Strong dirigió la conferencia medioambiental de Estocolmo de la ONU en 1972, que sentó las bases del plan globalista.
Por supuesto, el Consejo de Relaciones Exteriores fue contratado para colaborar en la iniciativa globalista. Richard Gardner publicó un artículo en la revista del CFR, Foreign Affairs, en 1974, donde explicaba muchos de estos mecanismos.
El Foro Económico Mundial se fundó junto con su programa de jóvenes líderes mundiales para incorporar a las personas adecuadas. En la década de 1980, estas mismas personas, en particular Maurice Strong y Gro Harlem Brundtland para las Naciones Unidas, desarrollaron el concepto de desarrollo sostenible y, posteriormente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Una vez que los globalistas incorporaron las pandemias y la guerra biológica a su agenda, las vacunas se convirtieron en el tema central. En la década de 1990, el gobierno federal y el Ejército desarrollaron un plan para distribuir 75 vacunas diferentes contra todas las amenazas de guerra biológica, que se usarían para vacunar prácticamente a todo el personal militar. El objetivo declarado era convertir a nuestras tropas en supersoldados capaces de operar en un entorno de guerra biológica. Sin duda, era una tarea titánica, o quizás un cuento de hadas. En retrospectiva, cabe preguntarse si la verdadera intención era debilitar a las fuerzas armadas.
En 1998, el Departamento de Defensa inició la vacunación universal contra el ántrax para los soldados, a pesar de que ningún ejército había sido atacado con esta enfermedad. No se transmite de persona a persona y su uso militar es muy difícil. Sin embargo, contaba con licencia y el nombre de ántrax era muy conocido tras la Guerra del Golfo, lo que infundió temor en las tropas. En 2003, se introdujo la vacuna contra la viruela. Ambas vacunas eran muy peligrosas y generaron mucha controversia. Aun así, ambas se siguen utilizando en el ejército.
Por cierto, la vacuna contra el ántrax era muy antigua. Había caducado y se había reclasificado varias veces. Durante años, la FDA no había podido inspeccionar la planta de fabricación de la vacuna porque los inspectores no estaban vacunados, así que el Ejército se estaba autoinspeccionando. Cuando la FDA finalmente entró después de más de 10 años, en 1997, clausuró inmediatamente la planta y puso en cuarentena 9 millones de los 11 millones de dosis existentes. Pero le permitió al Ejército tener 2 millones de dosis. Esos dos millones de dosis, administradas en 3 dosis durante un mes y 6 dosis durante el año y medio siguiente, enfermaron a unos 100.000 soldados. Había partículas visibles, crecimiento de hongos y bacterias, y material de taponamiento en esas vacunas. ¿ Cómo pudo suceder esto? Una declaración de la Ley PREP había eximido de toda responsabilidad al fabricante… y, en cualquier caso, el fabricante estaba siendo indemnizado por el Secretario del Ejército.
Por cierto, la vacuna contra el ántrax era muy antigua. Había caducado y se había reclasificado varias veces. Durante años, la FDA no había podido inspeccionar la planta de fabricación de la vacuna porque los inspectores no estaban vacunados, así que el Ejército se estaba autoinspeccionando. Cuando la FDA finalmente entró después de más de 10 años, en 1997, clausuró inmediatamente la planta y puso en cuarentena 9 millones de las 11 millones de dosis existentes. Pero le permitió al Ejército tener 2 millones de dosis. Esas dos millones de dosis, administradas en 3 dosis durante un mes y 6 dosis durante el año y medio siguiente, enfermaron a unos 100.000 soldados. Había partículas visibles, crecimiento de hongos y bacterias, y material de taponamiento en esas vacunas. ¿ Cómo pudo suceder esto? Una declaración de la Ley PREP había eximido de toda responsabilidad al fabricante… y, en cualquier caso, el fabricante estaba siendo indemnizado por el Secretario del Ejército.
En 1976, se produjo una falsa epidemia de gripe porcina que, por primera vez, protegió legalmente a los fabricantes de vacunas. Tras afectar a algunos soldados en Fort Dix, Nueva Jersey, el virus había desaparecido y no se detectó por ninguna parte cuando las vacunas estuvieron listas. Pero nuestros intrépidos funcionarios federales de salud no podían permitir que las vacunas se desperdiciaran, así que las distribuyeron entre el público en general, sin informar jamás a nadie de que la infección que supuestamente prevenían no existía.
En 1986 se aprobó la Ley Nacional de Lesiones por Vacunas Infantiles, que otorgó protección legal a todas las vacunas recomendadas por los CDC para niños. Entre 2004 y 2005 se aprobó la Autorización de Uso de Emergencia (EUA) y posteriormente la Ley PREP, que permitió el uso generalizado de productos médicos experimentales, independientemente de si habían sido probados o no. Bastaba con una amenaza específica y la expectativa de que el producto aportaría más beneficios que riesgos. ¿Hace falta decir que esto revolucionó la regulación de medicamentos y vacunas en Estados Unidos? En 2016, todas las vacunas recomendadas durante el embarazo también quedaron exentas de responsabilidad. Tras recibir esta protección legal, cualquier persona que recibiera una vacuna exenta de responsabilidad, incluso si no era menor de edad ni estaba embarazada, quedaba sujeta a dicha protección y, en la práctica, tenía prohibido demandar al fabricante por daños y perjuicios en caso de sufrir lesiones.
No existía una necesidad real de estas protecciones legales, y había razones de peso para evitarlas: todas las vacunas desarrolladas apresuradamente desde 1976 han presentado graves problemas de seguridad. Además, el Departamento de Defensa ya administraba vacunas experimentales a los soldados, generalmente sin consentimiento informado, sin incurrir en ninguna responsabilidad. He oído hablar de muchos militares que recibieron vacunas contra la malaria y otras enfermedades para las que ni siquiera existía una vacuna autorizada. El personal militar siempre ha sido una población sana y cautiva para la experimentación con vacunas, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.
Pero aquí está la conclusión.
Las vacunas no tienen sentido para la guerra biológica ni las pandemias, ya que su desarrollo y la demostración de su seguridad son demasiado lentos. Para cuando se desarrollan, la pandemia o el ataque biológico generalmente ya han terminado. Lo que realmente se necesita son medicamentos que puedan tratar estas afecciones de inmediato. Sin embargo, hemos restado importancia a los medicamentos y hemos impulsado las vacunas —junto con una protección legal y pruebas muy superficiales— para que pudieran distribuirse lo más rápido posible.
¿Por qué sería eso? Lo único que se me ocurre es que los globalistas que quieren dominar el mundo desean tener la capacidad de inyectarnos algo, y querían que todos nos acostumbráramos a estas vacunas anuales contra la gripe, vacunas con las que no se puede obtener inmunidad colectiva. Así que tu vacuna no ayuda realmente a los demás. En general, las vacunas contra la gripe solo tienen una efectividad del 30 al 40% en el mejor de los casos, y no son efectivas en absoluto para prevenir muertes u hospitalizaciones en personas mayores de 65 años. Sin embargo, las vacunas contra la gripe sí nos acostumbraron a hacer fila diligentemente cada año para vacunarnos. También sirvieron como un medio para probar diversas plataformas de vacunas en el público desprevenido. Incluso hoy en día, algunas vacunas contra la gripe se fabrican con células de gusanos del ejército, otras con células de riñón de perro, mientras que otras contienen una variedad de adyuvantes. Nueve vacunas diferentes contra la gripe estuvieron disponibles en los EE. UU. la temporada pasada.
Por supuesto, es imposible saber qué contiene la jeringa. Como aprendimos durante la pandemia de COVID-19. Y esto es algo a lo que siempre nos enfrentaremos en el futuro.
He aquí más razones por las que las pandemias y la bioseguridad resultan tan atractivas para quienes aspiran a dominar el mundo. Los márgenes de beneficio son elevados. La «bioseguridad» sirve de pretexto para crear o expandir órganos de gobierno antidemocráticos, algunos de los cuales pueden presionar a los Estados para que impongan la vacunación obligatoria. Pequeñas aportaciones de fondos por parte de organizaciones filantrópicas (unos pocos miles de millones de dólares) pueden otorgar a sus líderes un control absoluto sobre las políticas relacionadas con las pandemias.
Se invierte muchísimo dinero en la preparación para pandemias. Es un auténtico caos en lo que respecta al gasto sanitario...
Porque nadie lo sabe:
¿Qué se necesitará?
¿Cuánto costará fabricar los productos?
¿Cuántas dosis se deben comprar?
Si es que alguna vez se utilizan
Mientras tanto, su gobierno le proporcionará una protección legal, de modo que tanto el diseño del producto como la calidad de la fabricación no representen una preocupación, si es que la hay, para el fabricante.
NO ES NECESARIO HACER PUBLICIDAD, Y LOS FABRICANTES PUEDEN COBRAR LO QUE QUIERAN SI CONVENCEN AL GOBIERNO PARA QUE COMPRE SU PRODUCTO.
¿Por qué la Agenda Global de Bioseguridad es tan importante para las élites de poder internacionales?Porque les proporciona estos beneficios adicionales:
Y ya controlan a aquellos a quienes han colocado en puestos de poder.